viernes, 20 de enero de 2017

BERLÍN NOS ESPERA!!

Hola!! Hoy quiero hablaros de una de las mejores experiencias de mi vida: mi viaje a Berlín. Fui el verano de 2015 con mi hermano, y fue sencillamente... INCREÍBLE.
Todo empezó cuando mi madre nos preguntó si queríamos acoger a un estudiante durante unos meses en casa, para poder practicar un poco nuestro inglés. A todos nos pareció una buena idea. Una vez que nos mandaron un poco de información de todos los alumnos que podíamos acoger, lo tuvimos claro: Darius era el que mejor encajaba con nosotros. "Nuestro alemán" vino y estuvo unos tres meses y medio con nosotros, tiempo más que suficiente para que le cogiéramos un montón de cariño. Volvió a su casa en diciembre (2014) y unos meses más tarde nos llegó una invitación muy tentadora: irnos a Berlín con Darius y su familia durante una semana o dos.
Mi madre tenía miedo de meternos en un avión a los dos solos (mis padres también estaban invitados, pero no podían ir), pero finalmente la convencimos.
Seis horas en coche hasta madrid, dos en el avión e infinitas en el aeropuerto, esperando a salir. Todo era nuevo para nosotros (Mario nunca había ido en avión y yo era demasiado pequeña cuando fui como para acordarme).
Berlín estaba tan... mágica cuando llegamos. Era de noche, y solo se veían luces por todas partes al ver por la ventanilla del avión. Nos recogió el padre de Darius y nos llevó su casa, donde estaríamos los siguientes diez días.
A partir de ahí, un no parar. Nos levantábamos pronto, desayunábamos rápido y nos íbamos. Cada día algo distinto. Lo increíble era que hacer actividades más "divertidas" era igual de emocionante que meterte en un museo. Hicimos y vimos cosas que en Vigo no te puedes ni imaginar: hicimos water-squi, láser tag, visitamos un parque de tirolinas en medio de la ciudad, íbamos a todas partes en bici, ... Visitamos la puerta de Brandeburgo, la East Side Gallery en el muro de Berlín, el monumento a los judíos, la Iglesia de los recuerdos, una infinidad de museos y subimos a la columna de la victoria (la del vídeo), desde donde se va toda la ciudad.
Cuando tuvimos que volver, Mario y yo no nos lo creíamos. Había pasado tan rápido!
Pero no importa, porque ya tenemos claro que algún día repetiremos este viaje a una ciudad tan especial, maravillosa y llena de sorpresas y cosas que hacer. Algún día volveremos a vernos, Berlín!

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