lunes, 9 de enero de 2017

NUESTRA MONTAÑA RUSA


Nuestra vida es como una montaña rusa. Esa es frase es típica, ¿no? ¿Quién no la ha dicho alguna vez? Yo misma lo he afirmado cientos de veces. Pero hasta hoy me quedaba solo en la explicación "superficial", en el significado más simple. Hoy he querido llegar más lejos.
En primer lugar, empezaré por lo obvio. Nuestras vidas están llenas de subidas y bajadas que no siguen un orden claro. Puedes subir un día, y al siguiente, estar más alto todavía. Sin embargo, también puedes bajar, subir, volver a bajas, bajar aún más,...  es algo ilógico y aleatorio. O quizás no. Quizás ese orden tan retorcido está más pensado de lo que creemos, cada centímetro de inclinación, ya sea hacia arriba o hacia abajo, está medido con precisión. Quizás está todo dibujado en unos planos. O tal vez es solo obra de un arquitecto caprichoso, que va cambiando el orden a su antojo. En cualquier caso, las sensaciones de estar arriba o abajo no cambian. Nunca sabes cuando será la siguiente subida, ni que llegará tras la curva o al salir del túnel. Puedes estar esperando preparado, bien sentado y con el cinturón abrochado, o asumir los riesgos que estar suelto conlleva. Aquí sí que es decisión tuya como afrontar lo inesperado tras cada curva. 
De vez en cuando, la montaña para, a ras del suelo. Igual en ese momento dejas a alguien en tierra, aunque más adelante tu montaña continúe dando vueltas, solo que sin esa persona. Pero, ¿quién sabe? Igual en la siguiente parada se sube alguien mejor, que te acompañará durante más vueltas, que te hará ver cuando estés arriba que no te puedes confiar y cuando bajes te recordará la sensación de alivio que experimentas al subir y te ayudará a no caerte en los loopings, donde la velocidad puede aturdirte. En definitiva, hará que la vuelta en tu montaña rusa sea más llevadera. Hasta que un día bajará de tu vagón. Pero tranquilo, que más personas como esta irán subiendo cada vez que pares. Hay quienes se suben a tu montaña rusa para no bajar jamás. Hay quienes saltarán horrorizados antes de llegar a la parada porque no lo aguante. Y hay quienes bajan cuando su tiempo contigo ha terminado. Constantemente, vuelta tras vuelta, parada tras parada,... Hasta que un día te cansas y también te bajas, o incluso alguien para tu montaña rusa por ti. Entonces todos los que seguían contigo tendrán que bajarse y subirse a la montaña rusa de otra persona y seguir dándole sentido a su propia atracción.


Así funcionan las montañas rusas. Así funciona la vida, ¿no? Se parecen mucho, ¿no crees?

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